Reducir averías
Detectamos desgastes y ajustes antes de que provoquen un fallo.
Mantenimiento
Un plan de mantenimiento adaptado a tu maquinaria e instalaciones para trabajar con fiabilidad y sin sobresaltos.
En Málaga y provincia, obradores, comercios, talleres y naves trabajan a menudo sin equipos duplicados: cuando una máquina se para, se para el trabajo. A eso se suma un clima que exige mucho a las instalaciones de frío y climatización durante buena parte del año.
El mantenimiento preventivo consiste en ordenar ese escenario: saber qué equipos hay, en qué estado están, con qué frecuencia conviene revisarlos y qué se ha hecho en cada uno. No es un contrato cerrado igual para todos, sino un plan que se dimensiona a la instalación y a su ritmo de producción.
Detectamos desgastes y ajustes antes de que provoquen un fallo.
Menos interrupciones en producción y servicio.
Los equipos bien mantenidos duran más y rinden mejor.
Equipos limpios y regulados consumen menos.
Intervenciones pequeñas en lugar de reparaciones grandes.
Calendario de visitas adaptado a tu actividad.
Registro de intervenciones para tomar mejores decisiones.
El alcance se acuerda antes de empezar. Estos son los bloques que suele cubrir un plan completo, aplicando solo los que correspondan a cada instalación.
Listado de equipos e instalaciones con ubicación y datos de placa, y una primera revisión que define de qué punto se parte: qué está correcto, qué necesita corrección y qué puede esperar a una intervención programada.
Transmisiones, correas, rodamientos, holguras, engrase, anclajes y elementos de giro, además de la comprobación de protecciones y paradas de emergencia en la maquinaria de producción.
Cuadro y protecciones, apriete de conexiones, estado de contactores y automatismos, identificación de circuitos y control de puntos calientes en las líneas con más carga.
Cuando la instalación entra en el plan: limpieza de condensadores y evaporadores, desescarche, desagües, juntas y puertas, filtros, baterías y regulación de consignas por temporada.
No todos los equipos pesan igual. Se ordena por impacto en la producción y por riesgo, de forma que la frecuencia de revisión se concentre donde una parada cuesta más.
Frecuencias distintas según equipo, horas de trabajo y estacionalidad, agrupando trabajos en una misma visita para reducir desplazamientos e interrupciones.
Constancia escrita de lo revisado, lo corregido y lo sustituido en cada visita, con las recomendaciones de cara a la siguiente. Es lo que permite decidir con datos y no de memoria.
Actividad del negocio, equipos e instalaciones existentes, horarios de producción y averías que se han repetido en el último tiempo.
Visita para comprobar sobre el terreno el estado real de maquinaria, frío, climatización y cuadro eléctrico, en lugar de planificar sobre un listado teórico.
Alcance concreto de lo que entra en el plan, qué se revisa en cada visita y con qué periodicidad, ajustado al tamaño y al ritmo real de la instalación.
Trabajo programado en la franja acordada, procurando encajar con la actividad del local y dejando los equipos comprobados antes de retomar la producción.
Con el histórico de varias visitas se corrigen frecuencias, se anticipan sustituciones y se ajusta el plan a cómo se comporta cada equipo.
Guía relacionada: Mantenimiento preventivo de maquinaria para obradores
En panaderías, pastelerías y obradores conviven maquinaria de producción, frío, climatización y electricidad. Coordinar las cuatro instalaciones en un mismo plan evita revisiones duplicadas y facilita programar las intervenciones fuera del horario de producción.
Ver el plan de mantenimiento de obradores en MálagaCuéntanos qué equipos e instalaciones tienes y en qué situación se encuentran. Con esa información podemos plantear un alcance de mantenimiento ajustado a tu actividad y a tu ritmo de producción.
Envíanos los datos del equipo y de la instalación y valoramos la intervención que corresponde.